La empresa que fabrica firmas digitales

Fuente: Revista Fortuna


La empresa que fabrica firmas digitales-IMAGEN

Guillermo Cantini, presidente de la compañía que factura u$s 24 millones al año, explica cómo es el negocio de la digitalización de documentos. La imposición de la firma digital, que el gobierno de CABA quiere que tengan todas las empresas. La relación con el Estado y el tipo de tecnología que utilizan.

En el año 2009, crearon Lackaut, una empresa de digitalización de documentos. Sus primeros clientes, y los que hoy día siguen siendo la mayor cantidad, fueron los despachantes de Aduana, ya que era un sector con el que habían trabajado antes. Pero luego fueron expandiéndose hacia otros sectores con este servicio y ofreciendo otros, como firma digital y almacenamiento de documentos en la nube. Hoy, la compañía factura casi u$s 30 millones al año.

Desde el 1 de enero de este año, la actividad de esta empresa toma más vigencia (y puede ayudarla a crecer de manera exponencial) la resolución del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que señala: “La Subsecretaría de Trabajo de CABA, mediante la resolución 2017-2623- SSTIYC, dispuso que a partir del día 1 de enero de 2018 se aplique la plataforma web denominada sistema para la rúbrica de documentación laboral en forma digital de la CABA. Con esta herramienta se reemplazará la presentación de Libro de Sueldos, ya sea por el sistema de Microfichas o bien por hojas móviles, por una presentación en forma digital”. Pero antes de esto, ¿cómo se le dio a la compañía a meterse en este negocio? “Después de haber trabajado con despachantes y de haberme dedicado a la política, decidí volver a la actividad privada y vi la cantidad de papeles que había, la cantidad de cosas que se necesitaba en ese tema. Entonces dijimos acá está el nicho: por el volumen que ocupaba y el costo que tenía la digitalización de documentos.

Empezamos con los despachantes de aduanas porque era nuestro metier, donde habíamos empezado a trabajar nosotros”, recuerda Guillermo Cantini, presidente de la empresa.
EL ESTADO. Cuando la firma comenzó sus actividades, en 2009, “fue un shock para el resto del mundo, y muchos copiaron nuestros procesos. Y hasta los compró el Estado. Esto fue un tema que se inició desde el privado y fue hacia el Estado. El Estado no participa en nada acá. Cuando empezamos a trabajar con los despachantes, la AFIP lo vio y dijo qué bueno esto, me saco, los archivos de encima.

No solamente digitalizar al despachante sino los papeles que me quedan a mí. Entonces lo pusieron al despachante como tenedor de ese documento y le dijeron que había dos maneras de hacerlo. A través de una empresa o en forma individual. Hoy somos cuatro empresas que nos dedicamos a esto”, explica Cantini.

Fortuna: ¿Y cómo siguieron creciendo? Cantini: Estamos pensando que los documentos en papel se van a acabar y va a venir la documentación electrónica. El papel va a ser reemplazado por documentos electrónicos. Entonces vimos como paso lógico tener la firma digital . Y nos presentamos ante el gobierno para tenerla y hoy somos una de las tres empresas que tenemos firma digital en la Argentina.

Fortuna: ¿La firma y la digitalización funcionan como unidades de negocios diferentes? Cantini: Hoy funcionan como unidades de negocios distintas.

Tenemos una tercera unidad de negocios que es nuestro sistema de control documental. Primero teníamos software de captura de imagen que compramos, y software de control de flujo documental que adquirimos. Pero con el tiempo fuimos perfeccionando nuestro propio software.

Desarrollamos todo un software de captura y uno de flujo documental propio. Si bien son tres negocios son tres puntales entre sí. Porque si a la digitalización le meto la firma digital debería dejar de guardar los papeles. Y si le meto un flujo documental hago una empresa que totalmente si papeles.

Que es lo que venimos haciendo con algunas empresas privadas.

Fortuna: ¿Tienen algún tipo de certificación? Cantini: Nosotros no tenemos certificación. La que tenemos es que somos prestadores de servicio de archivo de digitalización de la AFIP que es una certificación bastante dura y que pudimos pasar.

Por otro lado somos agentes de registro de firma digital, que tuvimos que presentarnos ante el Estado, cumplimos todas las auditorías pertinentes. Nosotros podemos otorgar firma digital. Tenemos un expertise muy grande. Nos convertimos en 9 años en la empresa de mayor volumen de digitalización de la Argentina.

Fortuna: ¿Cuántos documentos digitalizan por mes? Cantini: Ahora más de cien millones de fojas a veces en un mes, a veces en un año. Pero tenemos capacidad para cien millones de fojas por mes. Tenemos 6 scanners de alta velocidad. Trajimos scanners de 800, 900 páginas por minuto Eso nos da un procesamiento de páginas muy grande. Nuestros scanners son planos que van por flotación y scanean frente y dorso.

Esto nos permite posicionarnos en grandes volúmenes de digitalización.

El año pasado hicimos el Plan Aprender, que lo hicimos para Educación. Este año lo hicimos para la Ciudad.

Y el ejecutivo amplía: “Estamos avanzando en los proyectos de firma digital, que es lo que viene.

Este gobierno le está dando mucho auge a todo lo que es la digitalización y la despapelización y es justo todo nuestro expertise. No quieren más papeles, a partir de enero va a ser digital y con firma digital. Ahora estamos viendo cómo hacemos para darle firma digital a las empresas en CABA por el libro de trabajo. Estamos trabajando con un tema de salud que también quieren incorporar la firma digital. Se suspendió por el tema de recibo de sueldos. Y luego está el gobierno que dice que no va a recibir más papeles”.

“En volumen queremos crecer –señala–, facturamos en comercio exterior u$s 24 millones anuales.

Con todo el resto llegamos a facturar u$s 4 millones. Y nuestra idea es llegar a duplicar toda la facturación este año de todo el resto de la empresa. Crecer en el resto de los negocios y dejar como base el comercio exterior”.

Cantini recuerda una idea que hoy es una consigna de la empresa: “Hacemos digitalización pero con valor agregado”. Y él mismo lo aclara: “Cambiamos el paradigma de lo que era la digitalización en la Argentina y empezamos a darle vida a esa imagen. Empezamos a meterle buscadores de palabras, etiquetas, indexación a todo lo que es la digitalización y lo poníamos en nuestra nube. Entonces vos no tenés que tener nada de equipamiento. Hace cinco años construimos un edificio en el Distrito Tecnológico, que construimos de nada. Tenemos nuestro centro de cómputos. Y por normas tenemos que redundancia en otros lados: tenemos redundancia en Isat, donde temenos otro grupo con servidores, y redundancia en la calle Lima”.

Un ejemplo de la cantidad de firmas digitales que dan por día, lo da Cantini: “Estamos dando de 50 a 100 firmas por día. YPF dice que ya no recibe más contratos si no vienen firmados digitalmente.

Entonces todos los proveedores de la petrolera vienen a buscar la firma digital. La firma digital es no repudiable, a diferencia de la electrónica que es repudiable.

Significa que no se puede rechazar”.
Lackaut tiene 2.200 clientes que son despachantes de aduana, el 79% del mercado de ese sector, según dicen en la compañía, que representan unos 30.000 exportadores e importadores.

EDIFICIO. Guillermo Cantini, presidente de Lackaut, está orgulloso del edificio que construyeron sobre la avenida Caseros, en pleno distrito tecnológico.

“Este gobierno le da mucho auge a la digitalización y la despapelización, que es nuestro expertise”.
“Estamos pensando que los documentos en papel se van a acabar y va a venir la documentación electrónica. El papel va a ser reemplazado”.

“Hacemos digitalización pero con valor agregado.
Cambiamos el paradigma de lo que era la digitalización en la Argentina”.

LAS MÁQUINAS. Cantini da detalles de su empresa: “Tenemos 6 scanners de alta velocidad. Trajimos scanners de 800, 900 páginas por minuto Eso nos da un procesamiento de páginas muy grande”.

EQUIPO. Guillermo Cantini junto a Noelia Ordiales, supervisora, y Eduardo Bonacina, director de Operaciones, en la planta de la avenida Caseros.